Conectándonos con la naturaleza
El Programa Municipal Eco San Miguel, de la Dirección de Medio Ambiente, logró aumentar el 2025, de 20 a 31 huertos urbanos, ampliando la iniciativa a condominios, edificios, juntas de vecinos, establecimientos educacionales y movimientos comunitarios.
Acompañados por Lenin Pacheco, profesional de áreas verdes, visitamos el Condominio N° 1226, en Novena Avenida, y la Villa San José, donde conversamos con vecinas para conocer su experiencia.
“Vi la publicación de Eco San Miguel en las redes sociales. Comenté en mi edificio que habíamos postulado y obtuvimos un cupo. Hemos plantado hierbas, porotos, habas, acelga, cebollín y mucho más. Todo tiene sabores distintos, incluso comparado con lo que compramos en la feria”. Nos contó Mara Ariza.
Para Melissa Brizo, este espacio ha significado un nuevo vínculo con el entorno: “Ahora tenemos un lugar donde nos conectamos con la naturaleza, y los sabores de las verduras que hemos cosechado son exquisitos”.
En la Villa San José, la presidenta de la Junta de Vecinos, Sonia Aguirre, destacó el valor emocional del proyecto: “Quise que tuviéramos un espacio de distracción y relajo. Psicológicamente hace bien trabajar la tierra, plantar, cosechar y regar. Comer una verdura de acá es sano”.
“Venir al huerto ocupa mi tiempo y lo comparto con mis vecinas. Nos da la oportunidad, a las personas mayores, de construir este espacio verde, donde consumimos nuestras cosechas”, nos comentó alegremente Rosa Gallardo.
Para Verónica Jara, el huerto tiene un impacto directo en su bienestar, “Me sirve de terapia y me gusta sembrar. Además, las verduras son muy ricas y tienen otro sabor”.
Eco San Miguel abarcó ambas temporadas del ciclo agrícola —primavera-verano y otoño-invierno— incorporando en cada una de ellas hierbas destinadas a la preparación de sabrosas infusiones y con usos medicinales, tales como menta, romero, ruda, melisa y lavanda.














